Bodas
Invitaciones
L
Las invitaciones para una boda deben repartirse con quince días de anticipación. No se invita a los amigos para el matrimonio de una viuda, aunque se celebre, como es lo más regular, después de espirado el bienio de luto.
Si se casa un viudo con una soltera se observa la etiqueta como si fuese soltero, especialmente si el matrimonio se verifica después del periodo de luto.
Al matrimonio de una señorita de más de treinta años, que se celebra de mañana sin pompa, como el de una viuda, se invita solo a los parientes verbalmente o por carta.
Regalos
Toda persona invitada a una boda ha de hacer un regalo a la novia. Muchos lo hacen antes de recibir la invitación; algunos en cuanto se les comunica que los novios están prometidos formalmente y que la boda no tardará en realizarse.
Sería una grosería dejar de invitar a una persona que mandó regalo.