Algunos días antes de la boda suelen enseñarse por la tarde los regalos si son numerosos y de gran valor: es bonita moda el rodearlos de flores.
Estos regalos se remitirán después sin tardanza, para servirse de ellos, al domicilio de los recién casados. El guardarlos aparte para enseñarlos a las visitas no revelaría buen gusto.
Trajes
La desposada vestirá traje blanco o claro. Siendo ya de cierta edad, no debe ponerse flor de azahar, pero sí otras flores.
La viuda que vuelve a casarse tampoco lleva la flor de azahar, ni velo nupcial: llevará sombrero o mantilla negra de tul o de blonda y vestido de color, si bien de matiz pálido.
Si quiere puede quitarse el anillo de sus primeras nupcias, o ponerlo en otro dedo; pero lo más usual es ponerse el segundo sobre el primero en el dedo anular izquierdo.
Una viuda enlutada vestirá de medio luto el día de boda de una hija suya.
Nadie debe asistir de luto a una boda: la persona que lo lleve reciente obrará bien excusando su asistencia.
Entrada en el templo
Todos los invitados han de llegar al templo antes que la novia a fin de esperarla; como también el novio y su padrino, que tomarán puesto a la derecha del altar.