En las buenas comidas no solo ha de ser perfecta la parte material culinaria, sino que es preciso que nada deje que desear el arreglo general, la colocación de los invitados y la observancia de la etiqueta para con ellos.

Invitaciones

Se extienden siempre en nombre de ambos cónyuges.

La invitación a un superior y a las personas muy respetables se hace por visita; a los iguales y a los inferiores por escrito.

Cuando se va a visitar a un amigo para invitarle, si está en compañía de un pariente o amigo, hay que convidar a este también, pues lo contrario sería ofender a entrambos.

El reparto de las invitaciones es tarea que incumbe a la señora de la casa.

No es costumbre social invitar a más de dos individuos de la misma familia.

Los hijos de las personas invitadas no suelen acompañar a sus padres en los banquetes.

Al hacer las invitaciones debe ponerse cuidado en convidar a tantos caballeros como señoras hayan de asistir a él.

Para los grandes banquetes las invitaciones deben hacerse por lo menos ocho días antes.