"22 de noviembre.

"Eduardo tiene de Julio la más alta opinión. Todavía más alta es la opinión mía. ¡Qué interesante y qué bueno es! Me hace mucha gracia cuando la pelea a Camucha, por broma. Pero ella es viva y le contesta con habilidad.

"Hoy, cuando él vino, se había puesto en una postura romántica, el codo en la rodilla y la cara apoyada en el dorso de la mano. Julio la comparó con "El Pensador" de Rodin. Ella se quedó callada.

—"¿Una pena de amor?

—"Peor que eso, Julio. Me ha pedido Lorenzo en matrimonio, y Zoraida no sabe qué contestar.

—"Lorenzo... Lorenzo...—Julio quería recordar. Había oído ese nombre varias veces en la casa.

—"Dile quién es, Laura, para que él nos aconseje.

"Le dije quién era, un viejecito algo opa, que fue peón en la estancia nuestra.

"Y Camucha, sin cambiar de postura, le explicó muy seria:

—"Figúrese, Julio; cuando Zoraida era criatura la llevó en los brazos, y ahora quiere llevarme a mí al registro civil.