¿Y por qué no estarlo?... Y dime, dime, qué, ¿te han pagado, hija mía, te han pagado?

Leonor

¡Tú verás! ¡Mira qué churros más ricos! (Se los enseña.) Me ha dicho la señora Gregoria que me esperase, y míralos, calentitos y con mucho, mucho azuquitar... ¡Como sé que eres tan goloso!...

Antonio

¡Hija mía!...

Leonor

Y fíjate; los pitillos, las cerillas; no se me ha olvidado nada. ¡Tan contenta como yo venía, y ese tío ordinariote!...

Antonio

¡Pero olvida a ese hombre, hija!... Y dime, dime, ¿le gustó el traje a la señora Calixta?

Leonor