Hija, es que está uno ya tan averiado, que por mucha cuerda que me des... en cuanto me meto en la relojera, ¡un leño!...

Leonor

¡Dormírseme el despertador!... ¡Vamos, es el colmo!...

Antonio

Que ya no está uno pa dar la hora, hija mía; hay que desengañarse.

Leonor

(Muy cariñosa.) ¿Pero estará para que le den un beso, verdá, so extraplano?

Antonio

¡Más que nunca, hijita mía! (Se besan.) Y tú, qué, ¿es que no te acostaste, vida?

Leonor