(Extrañada.) ¡Cómo las ocho!

Antonio

Sí, las ocho. (Con cierta vergüenza.)

Leonor

(Enfadada.) ¿Pues a qué hora te puse yo anoche?

Antonio

Me pusiste a las siete, pero ya sabes que atraso un poco...

Leonor

Un poco, bueno; pero atrasar una hora, ¿te parece bonito?... ¿Ves como no sirves para reló, papá?... ¡Y que no vale darte cuerda ni nada!

Antonio