Num.
Al pastel. Y tengo que poner la mirada dulce...
Marc.
Es natural.
Num.
Y estarme hora y media inmóvil, vestido de cazador, con aquellos dos perros del regalito, que se me están comiendo el sueldo, y una liebre en la mano, en esta actitud. (Hace una postura ridícula.)
Marc.
Como diciendo: ¡ahí va la liebre!
Num.
¡Sí, señor, y así quince días!... ¡¡Quince!!... ¡Figúrese usted cómo estaré yo y cómo estará la liebre!