Num.

No me siento, Florita. (¡A solas la tengo pánico!)

Flora

Anda, siéntate, porque quiero en este rincón de ensueño pedirte una revelación... (Le obliga a sentarse.)

Num.

¡Una revelación!... Bueno; si eres rápida y sintética, atenderéte; pero si no, alejaréme. Habla.

Flora

Vamos a ver, Nume, con franqueza: ¿por qué te he gustado yo?

Num.

Por nada.