Criado
¡Señor!
(No le hacen caso.)
Arís.
Marchar.—A ver cómo se para, vivo...
(Comienza un asalto movidísimo. Las armas chocan con violencia.)
Criado
(Vuelve a acercarse temeroso.) Señor... (Siguen el asalto, avanzando y retrocediendo, sin hacerle caso, y el Criado, viéndose en peligro, se pone una careta de esgrima y se acerca decididamente.) Señor...
Gonz.
¿Qué quieres, hombre?