Criado

No, yo es que como me ha llamado el señor...

Gonz.

Sí, hombre, que recojas esos cacharros.

Criado

Está bien, señor. (Los recoge sin quitarse la careta y luego se marcha huyendo de los golpes de sable que continúan.)

Arís.

Tajo.—Uno, dos.—Salto atrás.—Marchar.—Uno, dos, tres.—Salto atrás.—Marchar.—Estocada.—Bravo. (Quitándose la careta.) Con esto y los padrinitos que tiene usted, no hace falta más, porque creo que sus padrinos ¿son Lacasa y Peña?

Gonz.

Lacasa y Peña.