Ha huído. Era un calumniador y un envidioso. Voy a contárselo todo a Florita, se va a volver loca de alegría. ¡Oh! Ya no hay obstáculo para su felicidad. Dentro de un mes la boda. No la retraso ni un solo minuto. Y en cuanto a Galán, como compensación, le regalaré la estatua de Saturno comiéndose a sus hijos que tengo en el jardín. Dos metros de base por tres de altura. Está algo deteriorada, porque al hijo que Saturno se está comiendo le falta una pierna... pero en fin, así está más en carácter. (Vase por la izquierda.)

ESCENA IV

CRIADO, DON MARCELINO y NUMERIANO GALÁN, por la derecha

Criado

Pasen los señores. (Les deja paso y se va.)

Num.

¿Ha visto usted qué par de chacales esos que salían?

Marc.

Peña y Lacasa. Son los padrinos de Gonzalo. Iban furiosos y con un juego de pistolas debajo del brazo.

Num.