A cualquier cosa le llaman juego.

Marc.

Bueno, Galancito, ¿y a qué me traes aquí, si puede saberse?

Num.

Pues a que me ayude usted a convencer a don Gonzalo para que me deje batirme antes con Picavea. Si no, estamos perdidos.

Marc.

Me parece que no conseguimos nada. ¡Tú no sabes cómo está Gonzalo!

Num.

Entonces, ¿qué hacemos, don Marcelino, qué hacemos?

Marc.