Num.

(Coge una espada.) Y déjeme usted a mí que le...

Gonz.

Quietos. En mi casa, y en cosas que a mí tan tristemente se refieren, yo soy quien debo hablar.

Marc.

Pero por Dios, Gonzalo...

Gonz.

Descuida, estoy tranquilo.

Num.

Pero nosotros...