Os tengo miedo. Recuerdo la broma que le disteis al pintor Carrasco el mes pasado y se me ponen los pelos de punta.

Pic.

Aquello no fué nada; que le hicimos creer que su marina titulada «Ola, ola»... había sido premiada con segunda medalla en la Exposición de pinturas.

Marc.

¡Una friolera!... Y el pobre hombre asistió tan satisfecho al banquete que le disteis para festejar su triunfo. ¡Sois tremendos!

Pic.

¡Damos cada broma!... ¡Ja, ja, ja!... (Empieza a tocar en la calle, un cuarteto de músicos ambulantes, la despedida del bajo de «El Barbero de Sevilla», que canta un individuo con muy mala voz y peor entonación.) ¡Hombre, a propósito!

Marc.

¿Qué pasa?

Pic.