Men.
(Dándole la mano.) Acompaño a usted en el sentimiento.
Num.
Muchas gracias, incondicional Menéndez. Pues bien, por conseguir los favores de esa monada, andábamos a la greña Pablito Picavea y yo.
Men.
¿Y qué?
Num.
Que lo he arrollado... ¡que esa bizcotela ya es mía!
Men.
¡Arrea!