(Contrariado.) ¿Pero qué estás diciendo?
Marc.
Hombre, se trata de un forastero que apenas conocemos, y por consecuencia...
Gonz.
¡Bah, bah, bah!... ya empiezas con tus suspicacias, con tus pesimismos de siempre... ¡Has de leer la carta que le ha escrito a Florita!... Una carta efusiva, llena de sinceridad, de pasión, modelo de cortesanía, diciéndola que me entere de sus propósitos y que le fijemos el día de la boda... Conque ya ves si en un hombre que dice esto... ¡dudar, por Dios!...
Marc.
(¡Canallas!) No, si yo lo decía porque como es una cosa tan inopinada, quién no te dice que a veces... como este pueblo es así... figúrate que alguien... una broma...
Gonz.
(Le coge de la mano vivamente con expresión trágica.) ¡Cómo broma!
Marc.