Hombre, quiero decir...

Gonz.

¿Qué quieres decir?

Marc.

No, nada, pero...

Gonz.

(Sonriendo.) ¡Una broma!... No sueñes con ese absurdo. Ya sabe todo el mundo que bromas conmigo, cuantas quieran. Las tolero no con la inconsciencia que suponen, pero en fin, con esa amable tolerancia que dan los años; pero una broma de este jaez con mi hermana, sería trágica para todos. Sería jugarse la vida sin apelación, sin remedio, sin pretexto. Te lo juro por mi fe de caballero.

Marc.

No, no te pongas así... si te creo, si figúrate, pero vamos...

Gonz.