(¡Dios mío, y quién le dice a este hombre que esos desalmados!...)

Gonz.

¿Comprendes ahora mi felicidad, comprendes ahora mi júbilo?

Marc.

Hombre, claro, pero...

Gonz.

Conque vas a hacerme un favor, un gran favor, Marcelino.

Marc.

Tú dirás...

Gonz.