Que llames a Galán...

Marc.

¿A Galán?

Gonz.

A Galán. Sé que está aquí y quiero, sin aludir para nada el asunto, claro está, darle un abrazo, un sencillo y discreto abrazo en el que note mi complacencia y mi conformidad.

Marc.

Es que si no estoy equivocado, me parece que ya se marchó.

Gonz.

No, no... está en el Casino; me lo ha dicho el Conserje. Y tengo interés, porque además del abrazo, traigo un encargo de Florita: invitarle a una suaré que daremos dentro de ocho días. (Toca el timbre. Aparece Menéndez.) Menéndez, haz el favor de decir al señor Galán que venga un instante.

Men.