Anastasia
¡Pero mu gorda!
Pepe
Cincuenta y ocho kilos cuatrocientos gramos, señora. Ya ve usted que la cosa no...
Anastasia
Sí, sí; ya, ya... (No se lo saco, es muy ladino.) Pos naa, cualisquier cosa que les ocurra a los señores no tie el señor más que poner el deo ahí (Indicando el botón de un timbre.) y apretar pa dentro y aluego dar dos palmás por si no suena, que casi nunca suena, y en seguía venimos, cuando lo oímos.
Pepe
Sí, señora; muchas gracias.
Anastasia
Y del reló tampoco hagan caso los señores; y de que sienta el señor que dan las once me lo viene usté a icir, que yo le diré la hora que es. Que este reló no lo entiende más que una servidora.