Pepe

Descuide usted, que por nosotros puede apuntar lo que quiera.

Anastasia

Ah, y en la meceora siéntese usté con cuidao, que renguea del lao derecho; que vino un ministro una vez y esos ministros se columpian de una forma que too lo esgualdramillan.

Pepe

Sí, señora; que se dan mucho aire.

Anastasia

Conque a la excelentísima disposición de usté, y ustés desimulen, porque si sé yo lo que son ustés, a cualisquier hora les pongo esta mañana como les he puesto en el almuerzo atún en escabeche; ¡m’ha dao una rabia!... (Vase izquierda haciendo reverencias.)

Pepe

Bueno, yo confieso que desde que he llegado a casa del Alcalde, la perplejidad está a punto de sumirme en la idiotez. Yo no me explico lo que nos sucede. Yo no entiendo por quién nos toman o con quién nos confunden... porque yo tengo cierto parecido con Lloyd George, pero caramba, a la legua se conoce que no hablo en inglés.