Alfredo
¡Ah, pues sería vano su propósito!... ¡Renunciar yo a Cristina!... ¡Jamás! ¿Ha visto usted qué encanto de criatura, tío?
Pepe
Eso no es criatura; eso es meter la mano en el saco de una tómbola y que te toque la Venus de Milo. ¡Qué suerte tienes!
Alfredo
Bueno, y esa señora que estaba con ella y que ha dado un grito gutural al verle a usted... ¿Quién es?... Porque también eso me ha sorprendido.
Pepe
¿Que quién es?... ¡Calla, hombre, que no he caído al suelo al verla porque no había alfombra, que si no pierdo el conocimiento!
Alfredo
¿Pero la conoce usted?