(Alarmado.) ¿Tú crees?...

Eduarda

Te reta, sí, te reta y te mata.

Pepe

(Tratando de disimular el miedo.) Mujer, eso no; me mata o le mato yo a él. Después de todo...

Eduarda

No, no, te mata, Pepe, te mata. Mi marido tira a la pistola de un modo que a veinte pasos le quita al canario un cañamón del pico.

Pepe

(Crece su alarma.) ¡Caracoles!

Cristina