¡Ay, ayayay, ay, ayayay, ay!...
Rosa.—¿Pero se pué saber qué es lo que te duele, hija?
Eustasia.—¿Que qué me duele? (Mirando a Liborio.) Un divieso... que me ha salido aquí al lao.
Régulo.—Pues belladona con él.
Eustasia.—Estos me los suele reventar mi marido.
Liborio (Escamado y separándose un poco.)—¡Repringue!
Régulo.—¡Que te mejores!
Eustasia (Al ver que Liborio se ha separado.)—¡Ya nos vamos aliviando, ya!
Niña (La que se peina, casi llorando.)—¡Pero madre!...
Vecina 1.ª—¡Calla, recondená!