y tan colorada,
dijo: no hagas caso,
que es una ilusión,
Siempre se exagera
la musculación.
Este sansón
vale un millón.
Hablado
Manfredo (Mirando al gimnasta.)—¡Chitsss!... Hercúleo... ¿Vamos a ver si nos fían media copa?... Bueno. (Se dirige a la taberna.)
Balbino (Que sale de ella.)—¡Calle!... (Reparando en Manfredo.) ¡Manfredo!... pero, ¿eres tú?...