Lucila.—¡Por Dios, tráigalo usté! (Entra Lucila en la taberna.)

Balbino.—¡Ojalá lo encuentre! (Vase corriendo derecha.)

ESCENA XIII

Testigo 1.º, Testigo 2.º y Testigo 3.º Son tres tipos ridículos; el primero es el Pinturas, dependiente de la barbería, vestido de gala, el segundo, un mancebo de una tienda de ultramarinos a todo lujo, y el tercero un concertista de guitarra. Llevan una guitarra, una bandurria y una cítara.

Testigo 1.º—Güeno, ¿estamos?

Testigo 2.º y Testigo 3.º—Estamos.

Testigo 1.º—Pus ahora permitidme que sus arengue.

Testigo 2.º—Oye, tú, no te dilates, que faltan cinco minutos.

Testigo 1.º—Seré un tiro.

Testigo 3.º—Pues, ¡pum!