ESCENA XV
Dichos y Serafín, luego Lucila, después unos Chicos, y por último Balbino
Serafín (Saliendo por la derecha.).—¡Señores, un minuto!
Carmen (Con sorpresa.)—¡Serafín!
Antonia.—¿Otra vez?
Valeriano.—¡El consabido pollo!
Liborio.—¿Qué se ofrece, joven?
Serafín.—Ustés disimulen. Siento molestar, pero deseo decirle dos palabras a ese señor.
Valeriano.—¿A mi humilde persona?
Serafín.—Quería que tratásemos un asunto solos y fuera de puertas.