Valeriano.—Joven, es usté menos oportuno que una charanga a la hora e la siesta. Voy envitao. Tenga usté cachaza, que hay tiempo pa todo. (A la gente.) ¡Andando!
Serafín (Deteniéndole.)—¡Es que u viene usté u le llevo yo!
Valeriano (Con calma.)—No me zarandee usté, que puede que me moleste.
Hombres.—¿Pero qué es eso?
Serafín.—¡Eche usté pa alante como los hombres, so tardío!
Todos.—¡Fuera ese!
Carmen.—No haga usté caso. (A Valeriano.)
Antonia.—¿Vienes a armarla, so charrán?
Valeriano.—Señores calma. Por un garbanzo no se descompone la olla. Ustés, a la Vicaría. Yo voy ahí a cincuenta pasos, hago así, (Acción de dar un papirotazo.) y regreso. (A Serafín.) ¡Andando!
Serafín.—Vamos. (Vanse los dos por la izquierda.)