Valeriano (Dentro.)—No, un menuto. Vamos ahí, al lavadero del Quico, a ver si quié dejar venir a la chica, y verán ustés cómo baila las sevillanas. (Salen por el portoncillo a la parte exterior de la escena Carmen, Valeriano, Invitada primera e Invitado primero.)

Invitada 1.ª—¡Oye... qué noche hace; si paece de verano!

Invitado 1.º—Da gusto.

Carmen.—Yo estaba deseando de salir; me ahogaba ahí dentro con el humo de los cigarros (Aparte a Valeriano.) y tenía gana de que hablásemos un ratito con libertá.

Valeriano.—Y yo. Pero, ¿por qué no has sacao el mantón?

Carmen.—Si no tengo frío.

Invitada 1.ª—Yo me le he puesto.

Valeriano.—Póntelo que por aquí siempre cae relente.

Carmen.—Lo cogeré por darte gusto. (Entra por el jardinillo al merendero.)

Invitada 1.ª—No tardes.