Prudencio.—¡Veréis un pasmo! (Acompaña con la guitarra.)

Música[1]

[1] En bailar y cantar este número con la poca gracia con que lo haría una chiquilla de esas a quienes se quiere ridiculizar, consiste su verdadero efecto.

Antoñita

¡Ay, que me voy a morir

y tú me vas a matar!

¡Ay! ¡ay! ¡ay!

Los dos

¿Qué hay?

Antoñita