Polinio.—¡Es lista, es lista!

Prudencio.—No, lo que queremos es lo que sepas mejor; un tanguito de esos con que vas a debutar, u cualquier cosa...

Pepe.—¡El tango, el tango!

Polinio.—¡Eso! ¡Venga el tango!

Prudencio.—¡Duro con él!

Antoñita.—Perfetamente. Bueno, y cuando baile, ¿lo marco con todo?... (Sonriendo picarescamente.)

Los dos.—¡Con todo, con todo!

Antoñita.—Pues con permiso de ustedes voy a ponerme un alfiler (Se lo pone.) pa ceñirme la falda, ¿saben ustedes? porque si no el ondulao no resalta. El tango se llama “Vete a la gloria.”

Prudencio.—Yo te acompañaré. Venga de ahí. (Cogiendo una guitarra.)

Antoñita.—¡Lo voy a cantar con picardía!