Empresario (Saliendo primera derecha hecho una fiera.)—¡Nos ha perdido! ¡Insultar al público! ¿Qué ha hecho usted?

Polinio (Con ira.)—¡Qué sabe la chica!

Rodríguez (Sin dejar de mirar por el telón.)—¡Y no callan!

Empresario.—Pero, ¿qué quieren?

Rodríguez.—¡Rompen las butacas! (Miran los dos por el telón.)

Antoñita.—¡Ay, a mi casa! ¡Llevarme a mi casa! ¡Yo me muero aquí, me ahogo! ¡Vámonos!

Inspector (Furioso.)—¡La empresa! ¡A ver, la empresa inmediatamente!

Empresario.—¡Servidor!

Inspector (Con tono imperativo.)—Es necesario que esta señorita salga inmediatamente a pedir perdón al público, inmediatamente.

Prudencio (Frenético de coraje.)—¿Qué? ¿Mi hija a pedir perdón a esos golfos? ¡Primero me ahorcan!