Siempre así
pasará.
¡Ja, ja, ja!
(Vanse por primera izquierda. Sigue relampagueando en el horizonte obscuro. Cesa la música.)
ESCENA II
Benita, Avelino e Higinio
Benita trae a Higinio casi a rastras, porque él forcejea por soltarse. Avelino lleva una blusa larga y una cesta a la cabeza de las que usan los ultramarinos para servir los pedidos, llena de comestibles y bebestibles, la cual deja en el suelo para ayudar a Benita.
Hablado
Benita.—¡Quieto, por Dios! ¡Silencio!
Higinio.—No, si contra ella no es; soltarme.