Joven 1.º—Usté perdone mi curiosidaz.

Avelino.—El aseo es imperdonable; diga el amigo.

Joven 1.º—¿A usté le han traído aquí pa rifarlo, pollo?

Avelino.—(¡Arrea!) Sí, señor; me han traído aquí pa rifarme, pero al que yo le toque, pué que se le hinchen las narices.

Joven 1.º—¿Esas? (Por las de Avelino.)

Avelino.—O las vecinas. (Por las del Joven 1.º)

Joven 2.º—Pues las tié usté bastante largas.

Avelino.—¡Y eso que no las tengo todas conmigo!

Joven 1.º—¿Y qué está usté tomando, si no es mal preguntao?

Avelino.—¡Gaseosa! (Levantándose.)