Sole.—¡En veces, yo también! (Ríen todos.)
Mauricia.—¿Y qué, el domingo dicen que alterna en Tetuán?
Valentina.—Por primera vez, sí, señora.
Encarna.—¡Ay, si queda bien, qué gusto!
Valentina.—Mialá, de pensarlo, se ríe hasta con las orejas.
Encarna.—¡La alegría que tengo! Que quiero, que me quieren, que te veo a ti contenta, a mi padre satisfecho y que hoy por hoy no me cambiaría ni por una marquesa. (Ríe y palmotea.)
Sole.—Ni aunque te diesen prima, miá esta.
Encarna.—Y vaya, vengan ustés pa dentro que les quió enseñar la ropa blanca que me trajo ayer la bordadora. Un primor.
Valentina.—Veréis qué seis enaguas; a la que pueda ser más bonita.
Todos.—Vamos, vamos. (Vanse segunda izquierda. Sole queda la última.)