Hilario (En voz baja.)—¿Y la chica?

Valentina.—En el tendedero.

Hilario.—Me alegro.

Valentina.—Pero, ¿qué pasa?

Hilario (Imponiendo silencio.)—Chist... (A alguien que le sigue.) Introducirse, patrulla. (Entran los murguistas con sus instrumentos y Aquilino y Cosme con una caja, un lío de ropa al parecer y otros paquetes.) De puntillas, virtuosos.

Sinfo.—¡Qué comitiva!

Valentina.—Oye, ¿pero traes charanga?

Hilario.—Cinco Bentovenes y este Puchini. (Por el señor Cecilio.)

Valentina (A Aquilino, que está a su lado.)—Y usté, ¿qué lleva aquí?

Aquilino.—Fuegos artificiales, faroles a la veneciana y cadeneta tricolor.