Paco.—Sí, señor.
Encarna.—¡Paco!... (Suplicante.)
Paco.—Es la primera vez que le veo llorar y mi padre no... ¡A la calle!
Bernabé.—Y coste que me voy con la frente muy alta.
Paco.—Y si quié usté, pa que la lleve más alta le saco yo a usté en brazos.
Bernabé.—Quedar con Dios.
Paco.—Buenos días. (Vanse abrazados foro izquierda.)
Encarna.—¿Pero qué es esto, padre, hable usté?... Si estoy que me muero... Si esto no pué ser... tanta felicidá y de repente... ¿qué ha pasao por esta casa, Valentina, qué ha pasao? (Yendo a su lado.)
Valentina.—¡Yo no lo sé, Encarna, no lo sé; estoy como loca!... pero me da el corazón que por esta casa... ¡por esta casa ha pasao la envidia!
Encarna (Aterrada.)—¡La envidia!