Tobías (Entra y da un golpe en el suelo con el bastón.)—¡La panocha, qué cochino mundo! Amos, que si no lo viese uno...
Rita.—¿Qué te pasa?
Tobías.—Dile a Bernabé que salga, maldita sea la liendre, que un asesinato de esa forma no lo consiente mi cuerpo.
Rita.—¿Pero qué estás diciendo?
Tobías.—Que a ese tío le pego yo un tiro en la sien, apuntarlo. Que cuando se es amigo de un diestro se es amigo y no se debe consentir que se le menoscabe ni se le atropelle.
Rita.—Bueno, pero...
Tobías.—¡Ladrones!... ¡Qué proceder con un debutante! Ahora, que no se han fijao en mi punto de apoyo y yo escalabro a uno. (Mirando a la garrota.) Hoy ejerces.
Rita.—Pero...
Tobías.—Que salga tu hermanito, hale...
Rita.—Es que está en calzoncillos.