Vigudí.—¡Una asquerosidad!
Telaraña.—Y disforme.
Paco.—¿Grande?
Vigudí.—Un automóvil con dos chuzos.
Paco.—¿Dos chuzos? (Se deslía.) ¡Dice que dos chuzos, padre!...
Tobías.—Paco, hay que estar sereno.
Paco.—¿Sereno con dos chuzos?... Es demasiado, señor Tobías... ¡Qué infamia!... El día de mi debut, a última hora echarme Labullas... y sabiendo cómo estoy... ¿Qué hago, padre, qué hago?...
Bernabé.—¡Qué voy a decirte, Paco!... Haz lo que quieras... Si fuera yo, yo ya sé lo que haría, pero yo no soy nada mío... ¡tú, tú eres mi hijo!
Paco.—¡Pues no, no se ríen!... ¡no!... ¡Quedaré como usté quedaría, (Dando vueltas rápidamente.) como usté quedaría!... (Al dar la última vuelta a la faja cae en brazos de Bernabé.) ¡Sí... sí, señor!... y si me matan, que me maten... que me maten...
Bernabé.—¡Hijo mío!