Cirila.—¡Haga usté el favor de retirarse, que no tengo ganas de conversación!
Secundino.—¡Oiga usté, melitar, u deja usté a la señora, u bajo!
Pérez.—¡Anda con él, Torrija! (Torrija empieza a mover el columpio, y cada vez que Secundino quiere bajar le da un palo en las piernas.)
Secundino.—¡Eh!... ¡Chist!... Pero ¡eh!... ¡Pare usté!... ¡Que me pare usté! ¡Eh!
Niña (Muy contenta.)—¡Tocino! ¡Tocino! (Palmoteando.)
Cirila.—¡Por Dios, la niña!
Pérez (Cogiéndola de un brazo.)—¡Venga usté acá, sirena corrompida!... ¿A osté le parece bien puesponerme a mí a esa lamprea urtramarina?...
Secundino.—¿Lamprea? ¿Yo?... ¡Pare usté!...
Torrija (Dándole más fuerte.)—¡Quieto!
Niña.—¡Tocino! ¡Tocino!