Epifanio.—Hombre, por Dios, señores, sigan ustés, que no me molesta.
Matías.—Toca, Paco. (Toca y sigue el baile.)
Epifanio (Dirigiéndose a la Isidra.)—¿Se quié usté dar dos vueltas, niña?
Isidra.—¡Me dan nausias!
Epifanio (A la señora Ignacia.)—¿Y usté, joven?
Ignacia.—¡Vaya usté y que le ahorquen!
Epifanio.—¡Está bien! (Al señor Matías.) ¿Y usté, pollo?
Matías (Se levanta.)—¡Epifanio, que tengo canas!
Epifanio (Poniéndose la mano sobre los ojos en pantalla.)—¡Uy, es verdad! ¡No había reparao! ¡Tíñase usté el pelo!
Rosca.—¡O use usté el vigor del cabello!