Epifanio (A la Isidra.)—¿Conque no?

Isidra.—¡No!

Epifanio.—¡Está bien! (Se sientan enfrente en una mesa del merendero.) ¡Chico! (Dan unas palmadas y sale un chico.) ¡Tráete dos chicos!

Rosca (Dando con el bastón a una pareja que pasa bailando por delante de él.)—¡Chist! ¡Pollo! ¡A ver cómo se baila, que hace mucha calor!

El que baila (Con sorna.)—¡Guasa! (Sigue bailando.)

Rosca (A Epifanio.)—Oyes tú, ¿sabes lo que observo?... que el panadero no se da a luz.

Epifanio.—¡Miá tú este! ¡Ni lo esperes! ¡A ese le ha salido una erución del susto!

Rosca.—Natural... si es un tipo así... que... ¡Contra!... (Levantándose.)

Epifanio.—¿Qué es?

Rosca.—¡Que no le ha salío na!... ¡Mialo, por ahí viene!... (Eulogio y Venancio aparecen en lo más alto de la rampa de la izquierda, y quedan hablando y mirando al grupo de la gente que baila.)