Epifanio.—¡Es verdad! ¡Ay, su madre!
Matías (A Ignacia.)—Bueno, ahora nosotros. (Se levanta y ve a Venancio.) Va... ca... la... ¡Anda, Dios!
Ignacia.—¿Qué te ha dao?
Matías.—¡María Santísima!
Isidra.—¡Él!... ¡Gracias a Dios!... (Con intensa satisfacción.)
Justa.—¡Mialo!... (A Juan.) ¡Eso es un hombre!
Juan.—¡Me río del dos de Mayo!
ESCENA VI
Dichos, Venancio y Eulogio. Venancio y Eulogio se acercan por detrás del grupo que forman los que bailan, y vienen a pasar por delante de Epifanio y el Rosca.
Venancio (A Epifanio.)—¡Buenas tardes!