Todos.—¡Sí, que toquen! ¡Que toquen!

Matías (A Paco.)—No toques. Y tú (A Isidra.) te sientas, que aquí no quió broncas. (Con mucha furia.)

Ignacia (Levantándose enfurecida.)—¡Paco, a tocar!

Paco.—¡Yo no toco!

Matías.—¡No toques, no toques!

Ignacia.—¡Vaya, u toca él u toco yo!

Paco.—Misté que ahora viene una habanera ceñida.

Todos.—¡A bailar, a bailar!

Venancio.—Gracias, señá Inacia.

Ignacia (Sentándose.)—No hay por qué darlas.