CAPÍTULO V
LA VIDA PSÍQUICA (Continuación).

1.—La expresión religiosa en la palabra. 2.—La Mitología. 3.—La expresión religiosa en el objeto. 4.—Astrolatría. 5.—Los elementos. 6.—Arboles y plantas. 7.—El culto de la piedra. 8.—Zoolatría. 9.—Fetiches. 10.—El Ritual. 11.—Los sacrificios. 12.—Lugares de culto. 13.—La magia y sus efectos. 14.—Sacerdotes y hechiceros. 15.—La Medicina. 16.—Religión y cultura.

La expresión religiosa: la palabra.

1.—La importancia mística de la palabra, es común á todas las religiones del mundo. Entre los Americanos, tenían ciertas palabras un poder mágico y misterioso al que obedecían los espíritus[258]. La maldición mataba como una maza. Cuando el hechicero indígena "concentraba su medicina" y lanzaba un anatema vibrante, no había salvación para su enemigo. Las fórmulas mágicas, cantos, encantos y conjuros del ritual indígena, eran casi siempre una sucesión de palabras ó sílabas sin sentido alguno. Se suponía que los Dioses entendían lo que no alcanzaban los hombres. Ya vimos anteriormente que el nombre propio tenía para el Indio excepcional importancia. Con más razón la tenía él de sus Dioses, considerado como inefable y sacratísimo. Lo esencial en la palabra era, en fin, para los Americanos, su poder, de relacionar al hombre con la Divinidad, y por ello la palabra á los Dioses (Oración), la palabra de los Dioses (Revelación), y la palabra respecto á los Dioses (Mitología), fueron formas de expresión religiosa usadas en todo el Continente[259].

Fig. 167.—Idolo Peruano.

La oración es un elemento universal en las religiones indígenas. Fuese en forma de acción de gracias, de petición, ó de penitencia, el salvaje procuraba constantemente aplacar con sus ruegos la supuesta cólera de los dioses y pedirles protección y ayuda. La vida del Indio era una plegaria perpetua[260].

La palabra de los Dioses (Revelación), la "prima veritas indicendo" de los teólogos, es la base y raiz de los cultos. Toda religión para sus secuaces es siempre revelada. No hubo ninguna en América, de las conocidas, que no aceptase como artículos de fé los preceptos y predicciones de sus dioses[261].