Fig. 194.—Tipo esquimal (Alaska).
Ofrecen estas tribus Esquimales notable ejemplo de la influencia en la cultura del medio geográfico. Privados por los rigores de su clima de los vegetales y animales terrestres, dependen del mar para su vestido, subsistencia, etc.[307].
Altar de "A'hayuta", Dios de la guerra de los Indios Zuñí
(23. An. Rep. B. A. E., pág. 116.)
Eran los Esquimales muy imaginativos y aficionados á la música. En sus peculiares cantos y baladas melancólicas rimaban los ruidos de la Naturaleza con las palabras. Sus cantores dormían á menudo en las márgenes de los arroyos, para imitar el ritmo de sus murmullos. Como los "payadores" gauchos, decidían á veces sus disputas cantando por turno estrofas poéticas ante espectadores atentos, que otorgaban al más hábil el triunfo y daban así por terminada la querella.
Fig. 195.—Pictografía simbólica.
La organización social de los Esquimales se basaba en la familia y no en el clan. Predominaba la monogamia y el patriarcado. Las familias se agrupan hasta hoy en aldeas muy pequeñas (10 á 15 chozas), separadas por grandes distancias. A pesar de ello, es tan notable la homogeneidad de esta familia Esquimal, que, á pesar del tiempo necesario para la dispersión geográfica de sus miembros, las diferencias dialectales entre ellos son mucho menores que las que existen entre las tribus de cualquier otra familia lingüística del Continente.
La religión de los Esquimales es animista, y en especial manista. Los sacerdotes y hechiceros (angekoks), numerosos y temidos, presidían las danzas rituales, etc., y ejercían los ministerios mágicos y medicinales ya descritos al hablar del sacerdocio y la magia indígenas[308].
Las tribus Esquimales, aun aquellas que no están ni han estado en contacto con el blanco, disminuyen y tienden á extinguirse, debido principalmente á la escasa fecundidad de sus mujeres y á la terrible mortalidad de la infancia[309].