Fig. 196.—Cazando con arpón (Esquimo).

Athapascos.

3.—Pocas familias lingüísticas del Norte de América pueden rivalizar en extensión geográfica con la conocida con los nombres de Athapascos, Chippewas, Tinné, etc. Poblaron casi sin interrupción las regiones comprendidas entre el Mar Ártico y las fronteras de Durango (Méjico), desde la Bahía de Hudson al Mar Pacífico. Estaban divididos en multitud de grupos y bandas incoherentes y de dialectos muy distintos. Pertenecen á esta familia lingüística de los Athapascos los célebres Navajos y los temibles Apaches, que extendieron hasta Méjico sus salvajes guazavaras, destruyendo la incipiente civilización de las márgenes del Río Gila y sus tributarios. Fueron los Apaches guerreros nómadas tenaces y cruelísimos, dando mucho que hacer hasta fines del pasado siglo á los ejércitos Norteamericanos y Mejicanos. El único resto de los Apaches (Mejicanos) hoy existente es el de los Janos ó Janeros de Chihuahua[310].

Fig. 197.—Shaman Tribu Navajos (Athapascos).

El nivel cultural de los dispersos grupos de la familia de los Athapascos es mucho más bajo que el de sus vecinos los Esquimales. La habilidad mecánica de los plateros y tejedores Navajos, parece debida á la captura y adopción de individuos de otras tribus más cultas. En general, los Athapascos son desconfiados, astutos, taciturnos y muy propensos á terrores, alucinaciones, neurosis y manías epidémicas. No se ha encontrado entre ellos forma definida de gobierno. Entre los Navajos y Apaches predominaba el matriarcado, los "totems" animales y la ley de exogamia. Cambiaban mujeres entre las tribus en señal de amistad, siendo la posición de la mujer inferior y abyecta su suerte. Sus expediciones guerreras eran simples algaradas rapidísimas y violentas. Excepto en algunas tribus, la horticultura era desconocida y el canibalismo frecuente. Los Navajos, sin embargo, cultivaban la tierra con fruto. Cuando los Españoles los encontraron por primera vez (1541), eran ya labradores, construían graneros, regaban con acequias sus campos y vivían en chozas fijas. La Religión de los Athapascos en general era animista, con numerosísimas supersticiones mágicas. Los shamanes y hechiceros presidían los Consejos tribales. Los dialectos Athapascos eran duros y dificilísimos. Su Mitología abundante. El "pájaro del trueno" (thunder bird), identificado á menudo con el cuervo, fué el principal de sus mitos[311].

Fig. 198.—Danza del Antílope y la Serpiente (Orabi) U. S.