Algonquinos.
4.—Pueden considerarse los miembros de la familia Algonquina como ejemplares típicos del Indio Norteamericano. Ocupaban en la época del descubrimiento toda la costa del Norte del Atlántico, desde el mar de Hudson al cabo Hatteras, con excepción de los territorios de los Dakotas ó Sioux. Eran altos, bien formados, de labios finos, color cobrizo, pelo negro y recio, manos y pies pequeños y gran longevidad y resistencia física. Prevalecía entre ellos el matriarcado y el totemismo. Habitaban, en general, chozas redondas cubiertas con hojas de maíz y rodeadas de empalizadas. Sus jefes de paz y guerra, se elegían normalmente de un clan determinado. Cultivaban los Algonquinos el maíz, tabaco, etc.; fabricaban ollas, curtían pieles y hacían útiles y ornamentos de cobre golpeado (no fundido), que sacaban de los ricos filones de N. Jersey. Extendieron estas tribus su comercio á grandes distancias. Desde los bosques y praderas del Canadá llevaban á veces sus pipas de piedra hasta las costas del Mar Atlántico[312].
Fig. 199.—Danza ceremonial.
Las pictografías Algonquinas (Lennapés, Chipewas, etc.), siempre simbólicas y empleadas para preservar las tradiciones tribales y los ritos y procedimientos ceremoniales de sus sociedades secretas, que tenían entre ellos especialísimo predominio[313], fueron superiores en factura artística, etc., á todas las del Norte de Méjico. En otro lugar hicimos ligera mención de algunas de las más notables ("Wallum-Ollum", de los Lennapés)[314]. Los principales cultos Algonquinos eran el de la luz, representada por el sol y el fuego; el de los cuatro vientos ó rumbos, como productores de lluvias; el de los muertos y sus espíritus, y el fetichista de los animales totémicos. Su héroe-dios, el "Manibozho" ó "Michabo" de sus mitos, redentor y maestro de las tribus, inauguró, por decirlo así, la edad de oro de su nebulosa historia. Las enseñanzas y carácter del "Manibozho" eran muy semejantes á las del Quetzacoalt, Azteca, etc.[315].
Fig. 200.—Jefe y su banda (Clanes Totémicos) Pictografía Algonquina.
Algunas tribus Algonquinas (Ojibwas, etc.) dependían únicamente para su subsistencia de la caza, la pesca y las abundantes cosechas de arroz salvaje[316] (wild-rice); pero, por regla general, todas las de esta familia eran horticultoras y sedentarias. Los miembros de la de los "Lennapés", de las orillas del Río Delaware (New Jersey), se llamaban á sí mismos "los genuinos", y eran considerados por las demás tribus como los progenitores de la raza[317]. Su dialecto era relativamente suave y armonioso. Los jefes indígenas Norteamericanos más notables, los que, como el astuto "Pontiac"[318], el ambicioso "King Phillip"[319] y el noble "Tecumseh"[320], lucharon con más habilidad y energía con sus dominadores, pertenecían á la familia Algonquina. La actuación de estos guerreros en Norteamérica forma un luctuoso é interesantísimo episodio de su historia. Los restos de las tribus Algonquinas viven hoy repartidas entre el Canadá (40.000) y las reservas indias de Wisconsin, Manitoba, Oklahoma, etc.[321].
Fig. 201.—Indio Chipewa.