Fig. 252.—El Anahuac según Clavijero.

Partiendo de Zacatecas hacia el Sur, encontramos los murallones y pirámides truncadas de "Los Edificios". Ya en el Anahuac, y en el probable sitio de la histórica Tula, descubrimos fragmentos de cariátides y columnas talladas, entre otras ruinas de casas ó templos. Al N. E. de la ciudad de Méjico, y en la célebre Teotihuacán (Ciudad de los Dioses), divisamos las gigantescas pirámides del Sol y de la Luna y los montículos y restos megalíticos que bordean el "Camino de los muertos".

De la opulenta "Tenochtitlan" ó Méjico del siglo xvi nada queda ni se ha descubierto, exceptuando algunas horribles imágenes y el supuesto calendario de piedra porfírica de que hablamos anteriormente.

En las ruinas de Xochicalco (Nahuas) podemos todavía admirar el cerro perforado, con galerías y túneles, escalonado en amplias terrazas y coronado con una especie de templo-pirámide de granito cubierto de relieves y dibujos emblemáticos. Al Oeste de Puebla de los Angeles está la conocida Pirámide de Cholula, y al entrar en el Estado de Oaxaca las grandiosas é interesantes ruinas de Mitla, con sus enormes recintos de columnas simplicísimas y sus murallas pétreas, cuajadas de pictografías y tallas de abigarradas líneas, colores y formas[397].

Siguiendo hacia el Este, hasta los valles del Río Usumacinta, hallamos las pirámides, teo-callis y palacios ruinosos de Palenque, cuyas talladas losas, numerosas tumbas y colosales estátuas de figuras tranquilas, solemnes y en actitud adorante han hecho pensar á algunos Arqueólogos que la majestuosa Palenque fué tal vez un lugar sagrado ó centro religioso donde se congregaba un pueblo de devotos y residía el alto sacerdocio de los Mayas.

Fig. 253.—Tubería de Terra-cota en Oaxaca.

Al Oeste, y en la región de los Lacandones, encontramos las ruinas de la misteriosa "Lorillard City", y penetrando en la península del Yucatán llegamos á las estupendas construcciones de Uxmal; á la magnífica "Casa del Gobernador", con sus complicadas tallas; al "Palacio de las Monjas" y la "Cueva del Mago"; á las no menos asombrosas de "Chichen Itza", la llamada "Torre del Caracol" y al "Castillo", de hermosas columnas imitando serpientes; á las reliquias, también ophíticas, de "Tikal", etcétera, y, por fin, á los soberbios despojos monolíticos de "Copan" (Honduras-Chorti), la ciudad sagrada de los Mayas, que con las mencionadas ruinas del Yucatán representan la cúspide cultural de la Sección Mejicana, la nota arquitectónica más alta de los artífices y constructores indígenas[398].